miércoles, 25 de febrero de 2009

Neosexual: ¿el hombre equilibrado?

Una encuesta realizada por el equipo de Axe entre mujeres de catorce países (que incluye además la opinión de especialistas) revela que el sector femenino está cansado del “metrosexual” y busca ahora un nuevo tipo de hombre, denominado “neosexual”. El estudio dio paso a la creación de una nueva fragancia de la marca de desodorantes de Unilever.



El informe incluye la opinión de sociólogos, psicólogos y del editor de la revista Playboy (Chris Napolitano, en la foto).
“Un hombre que sepa lo que quiere, lo busque y lo consiga”. Aunque pareciera la estrofa de una canción de moda, no lo es. Se trata de la expresión de un deseo compartido. Y quien lo comparte es gran parte de las mujeres consultadas a nivel global por Axe, la marca de desodorantes de Unilever.
La compañía se propuso indagar en cómo es el modelo masculino que buscan las mujeres de hoy. Y lo consiguió. Para eso, claro está, tuvo que desarrollar un fino trabajo de campo que incluyó la opinión de 2.800 mujeres de entre 18 y 35 años residentes en catorce países, entre los que figuran la Argentina, Brasil, España, Estados Unidos y México.
Las encuestas estuvieron a cargo de la investigadora Datos Claros y contaron con la colaboración de TNS Gallup en la Argentina.
Así, los resultados de la investigación –que se detallan más adelante– permiten afirmar, en líneas generales, que el modelo del “metrosexual” tan comentado y popularizado en los últimos años... ya pasó de moda. Ahora, lo que ellas quieren es encontrar a un “neosexual”.
Pero, ¿cómo es este hombre? Se trata de un espécimen capaz de recuperar su seductor instinto masculino rescatando sus raíces más viriles sin perder su costado sensible. Algo así como una pizca de aquello y otra de lo de más acá.

Paso a paso
Para empezar, hay que decir que esa búsqueda del hombre-que-sepa-lo-que-quiere-lo-busque-y-lo-consiga identifica al 72% de las mujeres encuestadas. Una actitud “fuerte y decidida” figura así en uno de los primeros lugares. Es más, el 85% prefiere que el hombre sea quien tome la iniciativa a la hora de seducir. Y, en ese terreno, las mujeres brasileñas figuran como las más apasionadas. Y las argentinas fueron identificadas como las “más fogosas” en lo que a sexo refiere. Son, según el informe, quienes manifiestan preferir a “un macho en la cama”. (¿Será que el tradicional macho argentino no pasa de moda?).
Otro de los puntos analizados atiende a la relación del hombre con la tecnología y se enfoca en la manera en que ésta influye en la modificación de ciertas pautas de comportamiento. Puntualmente, las mujeres señalaron que están cansadas del hombre que, arrastrado por la tecnología, transforma todo en algo rápido, efectivo e impersonal. Ciertos gestos tradicionales son apreciados por el 90% de estas mujeres, que eligen un llamado telefónico a un mensaje de texto.
Pero aquí hay otro punto que surge respecto del cambio de hábitos. Es sabido que el consumo de productos de belleza por parte de los hombres se ha incrementado de manera notable en los últimos tiempos. Y con ello el tiempo que el segmento masculino dedica a su cuidado personal. Al parecer, esto molesta a la mayor parte de las mujeres (el 75%), que prefiere no compartir sus elementos de belleza con el sexo opuesto. Y prefieren que ellos no pasen más tiempo que ellas frente al espejo. El terreno del cuidado personal empieza, según parece, a generar una competencia que disgusta al segmento femenino.

La palabra de los especialistas
El estudio incluyó además la consulta a dos psicólogos (el colombiano Jaime Carmona y el argentino Federico De la Vega) y a un sociólogo (el francés Claude Rivière).
Para Carmona, el disgusto de las mujeres por el incremento en las prácticas masculinas del cuidado del cuerpo debe entenderse como “un rechazo femenino a un esfuerzo masculino que se orienta a borrar las diferencias” entre géneros.
Rivière vislumbra “una nueva masculinidad” que combina “el instinto del macho cazador” con “los encantos de la tradición”, dejando de lado “la superficialidad de la metrosexualidad”. El neosexual debe, según él, seguir sus instintos.
Por su parte, De la Vega destaca el hecho de que la metrosexualidad pueda haber sido un gozoso permiso de los hombres para entrar al mundo de ciertas actitudes y actividades que hasta el momento eran exclusivas de las mujeres.
La última opinión la aportó Chris Napolitano, el editor responsable de la revista estadounidense Playboy, que seguramente ocupa el top of mind en su género.
Napolitano repasó la evolución de las tipologías masculinas de ayer y hoy, pasando por el “hombre rudo”, las estrellas de cine y el feminismo. “Solo por el hecho de que las mujeres se estén destacando en sus lugares de trabajo, no significa que se hayan dejado crecer la barba –reflexionó–. Y, aunque a primera vista el rol del hombre de hoy aparezca como algo complicado, la buena noticia es que hay que empezar a verlo como una síntesis de lo mejor de los íconos masculinos del último medio siglo”.


martes, 24 de febrero de 2009

Addicted to love


Linda Wolfe se casó 23 veces y va en busca de su vigésimo cuarto matrimonio a los 68 años. La mujer récord en casamientos ingresó al libro Guiness, según el diario inglés The Sun.



La mujer contrajo enlace 23 veces. La primera vez fue a los 16 y ahora, con 68 años, va en busca del marido número 24. Jura que "extrañaba esta experiencia".

Si bien el matrimonio ya no está de moda y cada vez las parejas se casan menos, Linda Wolfe demostró a lo largo de su vida que contraer enlace puede ser vicioso.
A sus 68 años, esta mujer que vive en Alexandria, en Indiana, se convirtió en la mujer que más veces se casó en la historia: en 23 oportunidades dio el sí. Wolfe, que se casó por primera vez a los 16 años, obtuvo el record mundial tras volverse una "adicta al romance", publicó hoy el diario inglés The Sun, según consignó la agencia de noticias italiana ANSA.
La mujer duró siete años en su matrimonio más prolongado, en tanto que el más corto duró sólo 36 horas.Los maridos de Linda fueron un ex convicto, un mecánico de máquinas expendedoras, un reverendo, un barman, varios plomeros y músicos, entre otros.
Dos de sus esposos terminaron siendo homosexuales, y otros dos la engañaron con otras mujeres. La americana, que tiene siete hijos, ingresó ahora al Libro Guinness World Records como la mujer que más veces se casó.
Linda Wolfe dijo además que después de 10 años de soltera, está en busca de su esposo "número 24". "Han pasado muchos años desde que no caminé al altar. Extraño esa experiencia", declaró. El primer esposo de Wolfe fue George Scott, con quien se casó en 1957 y ese matrimonio duró siete años.
El que menos tiempo le duró fue Fred Chadwick, con quien estuvo casada sólo 36 horas."Los hombres me perseguían. He tratado de entenderlo, pero no pude", declaró Wolfe, que está en una residencia geriátrica de Indiana.
(Fuente: Critica digital)

¿Nueva modalidad de matimonio? ¿Sabiduría? ¿Eterna enamorada?

martes, 17 de febrero de 2009

El feminismo paranoico

Estamos tan obsesionadas con la igualdad y los derechos femeninos que nos hemos transformado en conspiradoras paranoicas y resentidas. Nos asusta tanto convertirnos en la mujer detrás del hombre o a la izquierda en la mesa, que hemos perdido el centro.
Hoy, para nosotras, llevarle un vaso de agua a un hombre representa mucho más que un favor; es servilismo, sometimiento, desigualdad.
Vivimos supervisando todos los gestos, como la Santa Inquisición del feminismo. Si nos regalan una licuadora, nos están mandando a la cocina; si nos abren la puerta, nos sugieren que somos débiles; si no nos cuentan algo, no nos dan nuestro lugar; si nos consultan todo, nos ponen en el rol de madre; si nos preguntan qué vamos a comer, en realidad nos exigen la cena y si nos piden un calzón, nos están diciendo siervas, lavanderas, esclavas, lacayas.
Necesitamos dejar en claro que somos iguales o mejores que ellos con tanta avidez y desesperación, que caemos en nuestra propia trampa; porque cada vez que nos importa quien abre la puerta o quien paga la cena, estamos realzando la diferencia, probando que sí existe. Y cada vez que la negamos o la discutimos la hacemos más grande.
La igualdad no llegará hasta que nosotras nos comportemos como iguales, hasta que olvidemos el estereotipo y el mandato. No tenemos que elegir nada. No tenemos que odiar el rimmel para ser inteligentes, ser célibes para ser valientes o pedir delivery para ser modernas. Somos mujeres, y podemos tenerlo todo, lo mejor de ambos mundos: las galletas de jengibre y el doctorado. El ascenso y un costurero. Una familia enorme o una familia de dos. Podemos elegir todo. Y eso, es la igualdad.

(Publicado en el blog de Bestiaria)

miércoles, 11 de febrero de 2009

Guía para saber si él o ella quiere ...


Con el deseo de hacernos la vida más fácil, hoy te presento ésta pequeña y sencilla guía con algunos tips para saber si él o ella te quiere "dar".

Guía para los chicos:
1) Si una chica te mira y se toca el pelo, es que te quiere dar. También puede ser que tenga piojos, pero lo mas seguro es que te quiera dar.
2) Si una chica se toca el collar cuando te habla es que te quiere dar, empezando por las boobies. También puede ser que tenga miedo de que le afanes las perlas, pero lo mas seguro es que te quiera dar.

3) Si una ex novia llama después de un tiempo para preguntar como estas, es que te quiere dar. También puede ser que sea una buena samaritana, pero lo mas seguro es que te quiera dar.

4) Si una chica necesita que seas buen vecino y le prendas el termotanque, es que te re contra quiere dar punto rojo. Acá no dudes.
5) Si te facebookea una compañera de colegio es que te quiere dar escuchando Banana. También puede ser que sea una freak de las reuniones aniversario, pero lo mas seguro es que te quiera dar.
6) Si una chica pide fuego y hace carpita con las dos manos es que te quiere dar y tiene mas noche que el Polaco Goyeneche. También puede ser que estés en el medio de la playa en Quequén, pero lo mas seguro es que te quiera dar.

7) Si una chica va a tomar el té a tu casa, se retira invicta y después llama preguntando si no encontraste un aro de ella, un libro, o una regla T, es que te quiere dar. De acá a Japón, en esta tampoco dude
s.

Guía para las chicas:
1) Si un pibe te mira a la cara durante más de dos minutos seguidos es que está haciendo un esfuerzo sobre humano por no mirarte las lolas y te re quiere dar. No dudes de esto te pido.
2) Si un pibe del terciario te llama un domingo a las siete de la tarde preguntándote si tenés un resumen de, ponele, la
Semiosis Social de Verón, es que te quiere dar y además jamás lo entendería a Eliseo. Si estás en época de finales y el pibe se sienta al fondo, descártame esta.
3) Si un pibe te pide consejos sobre qué hacer con la novia te quiere dar y además no tiene códigos. Mucho peor si el amigo de tu amigo te llama para ayudar a que se arreglen. Arteramente, te quiere dar.

4) Si un pibe te pide el mail en el boliche es que te quiere dar, pero no esperes el mail porque seguro estaba tan borracho que no se va a acordar, o no tiene coraje cuando está sobrio.

5) Si un pibe te quiere hablar y tartamudea apenas, es que te quiere dar y está enamorado. También puede ser que sea tartamudo y te quiera dar, nomás.


Podés sumar otros tips que hayas descubierto y te hayan dado resultado. Todos tenemos algo que seguir aprendiendo día a día. Jaja!!!

viernes, 6 de febrero de 2009

¿Comedias románticas? No, no esta vez ...






Corto de mi amigo Ernesto al que admiro y quiero muchisimo. Gracias Ernest!!!

http://yomimosoy.blogspot.com/

miércoles, 4 de febrero de 2009

Horóscopo sexual


Para distender un poco después del tema de la semana pasada que generó más de una polémica, les propongo algo bien de verano, divertido para buscar coincidencias o no, ja! Para quienes confían en los astros, y gustan de reconfirmar sus características según el zodíaco, les acercamos el horóscopo sexual que nos muestra a través del signo cómo es cada cual en el sexo.

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Aries. Tienen un espíritu indomable y les gusta probar de todo en la cama. Acostarse con un ariano es sumamente emocionante y poco previsible ya que tienen una sexualidad muy impulsiva. Disfrutan del sexo fuerte, así como también explorar el cuerpo todo de su compañera. Pueden llevarte a donde nunca has llegado antes. La mujer de este signo es aventurera y atrevida en el sexo. Le gusta llevar el control, es fogosa y necesita hacerlo con frecuencia.
Signo compatible: Escorpio, Géminis.

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Tauro. Son sentimentales y amantes preocupados porque su pareja la pase bien. A veces son algo delicados y prefieren llevar el sexo con calma. La mujer es una amante dominante que deja sin aliento, mientras que el hombre es considerado y más tranquilo en la cama, aunque realiza sus técnicas con cierta majestuosidad.
Signos compatibles: Cáncer, Sagitario, Leo.

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Géminis. Son realmente espectaculares en este terreno. Es simple: les encanta el deporte del sexo. Los geminianos son amantes generosos, les gusta tomarse el tiempo para hacer el amor y disfrutan, desean y requieren que su pareja sea igual de complaciente con ellos. Un géminis busca todo con el sexo: lo físico, lo romántico y lo sensual.
Signos compatibles: Leo, Escorpio, Aries, Acuario, Libra.


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Cáncer. Las chicas cáncer generalmente no dan el primer paso en el sexo, pero son intensas durante el acto. Las amantes bajo este signo son apasionadas y se dejan envolver en un ambiente erótico. Los hombres son agresivos, les gusta la estimulación y la masturbación: domar y tener el control.
Signos compatibles: Tauro, Leo, Escorpio, Piscis.

- Leo. Les gusta llevar las riendas del sexo opuesto. Hacen vibrar en este campo por tener un apetito sexual insaciable. Las chicas son más dominantes, mientras que los hombres no quieren reglas ni imposiciones. Les gusta sentirse admirados. A las personas nacidas bajo este signo les encanta el sexo y pueden dar tanto como recibir. Signos compatibles: Libra, Escorpio, Sagitario, Aries. -

Virgo. Se vuelven locos si de sexo se trata y lo consiguen gracias a sus cualidades de modestia y humildad. A las mujeres les gusta que el hombre sea considerado y paciente, mientras que él las prefiere directas y atrevidas. Busca que sean ellas quienes den el primer paso, cosa que él generalmente no hace, eso si, si esto ocurre hay que estar preparadas para un gran derroche de placer. Los de virgo son imaginativos y lo hacen notar en sus encuentros sexuales.
Signos compatibles: Géminis, Cáncer, Acuario.

- Libra. Son personas amorosas y cariñosas a quienes les gusta complacer a su pareja. Impulsivos, disfrutan mucho de dar generosamente caricias y estímulos. También les encanta el exhibicionismo y el sexo intenso, probar nuevas cosas y excentricidades. Raras veces se niegan a intentar algo nuevo que les pueda generar altas dosis de placer. Signos compatibles: Aries, Géminis, Escorpio, Sagitario, Leo, Acuario.

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Escorpio. Los escorpianos son directos, les gusta ir al grano en el sexo así como en los otros ámbitos de la vida. Las mujeres disfrutan del contacto físico en cada encuentro sexual, son curiosas y les encanta experimentar. Amantes insaciables, hacen lo que sea para mantener excitada a su pareja. Los hombres de este signo son unos maestros sexuales. A algunos les gusta, incluso, soportar algo de dolor durante el acto.
Signos compatibles: Géminis, Escorpio, Cáncer, Piscis.


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Sagitario. Los hombres impresionan a sus parejas por su gran desempeño en la cama. Son apasionados, intensos y desenvueltos. Amantes generosos y cuando combinan su lengua con sus manos crean una situación ciertamente indescriptible. Las mujeres dejan huella, y son recordadas por su alta performance en este campo.
Signos compatibles: Leo, Libra, Acuario.

- Capricornio. Los capricornianos gustan más de la soledad para obtener placer sexual; sin embargo, son criaturas que también disfrutan el contacto humano siempre que lo busquen. Prefieren planear el encuentro y manipular. Siempre espera que su pareja esté preparada para satisfacerlo. El hombre capricornio tiene una alta autoestima sexual. La mujer de este signo puede excitarse en cuestión de segundos. A ella no le importan demasiado las variantes en el sexo. Les gusta mantener un ritmo acelerado para lograr mejores orgasmos.
Signos compatibles: Tauro, Escorpio, Piscis.


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Acuario. Los acuarianos son muy sensuales y soñadores. Les gusta innovar en la cama y raramente alguien tenga un problema de monotonía con un acuario. Hacen disfrutar a su pareja de increíbles placeres. Les encanta la variedad. Si bien son lentos para excitarse, una vez que lo hicieron, saben llevar a su pareja al clímax tantas veces como sean necesarias. La mujer está dispuesta a hacer cualquier cosa que pueda satisfacer a su compañía en este campo, es muy imaginativa y cuando está enamorada se dedica al 100%: dar cada vez más placer probando nuevas técnicas, parece ser su lema.
Signos compatibles: Aries, Libra, Géminis, Leo, Sagitario.


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Piscis. Son intuitivos y saben cuando despiertan interés sexual. Siempre están dispuestos a experimentar nuevas sensaciones, más aún, si sienten que esto les traerá paz. La pisciana es sexualmente libre y sabe adonde quiere llegar. Es romántica por naturaleza y disfruta de hacer el amor en ambientes sensuales y misteriosos que evoquen el placer. El hombre piscis toma casi siempre la iniciativa y no tiene restricciones. Es adicto al placer y a la satisfacción sexual. Se caracteriza por su gran capacidad para ejercer el juego previo en todo encuentro.
Signos compatibles: Capricornio, Escorpio, Cáncer.


lunes, 26 de enero de 2009

¿La monogamia ya fue?

En una época en la que la monogamia sufre disparos de todos lados, en su última película Woody Allen relata la aventura amorosa de un trío, que comparte cama y convivencia. Que dice la ciencia.



Vicky Cristina Barcelona Trailer

Esposa, amante, novia, ex. Todas ellas se conocen entre sí y además, sin que existan situaciones conflictivas a la vista.

¿Es esto posible? Al parecer, sí lo es.

Según la revista
New Scientist, los polienamorados o "poli" son los grupos familiares en lo que sus miembros están comprometidos afectivamente con varios amantes al mismo tiempo. Aquí, se conforman parejas abiertas en las cuales esposos, amantes e hijos se conocen y hasta comparten momentos juntos.

Meg Barrer, profesora en psicología de la Universidad de South Bank, en Londres advierte que "el porcentaje de infidelidad en las parejas monógamas es de un 70 por ciento. Sin duda, esto demuestra que sentir atracción por más de una persona a la vez es lo habitual".

Es este el argumento de los grupos polienamorados, quienes conforman parejas en las que si bien existen ciertas reglas pre establecidas por sus propios miembros, también es posible tener otras relaciones paralelas, lo cual además, es bien recibido.

A todo esto, psicólogos y biólogos evolutivos, lo consideran como una oportunidad de ver qué pasa cuando la gente deja de suprimir sus deseos y se abre a la posibilidad de tener compañeros múltiples y así, abandonar la monogamia.

Sus defensores aseguran que este tipo de relaciones abiertas, pero comprometidas, podrían ser una manera de superar cuestiones de infidelidades. Es que los "poli" están liberados del peso de votos matrimoniales mientras que, a su vez, son fieles a sus convicciones sin necesidad de usar la mentira, parte más dolorosa de todo engaño.

Sin embargo, y en parte, gracias a la forma vincular posesiva aprendida en la cultura occidental, no todos somos capaces de mantener este tipo de relaciones.

Pero, según las evidencias, hay muestras de que las parejas de los polienamorados pueden permanecen juntas igual cantidad de tiempo que la de los monógamos.

En un estudio publicado por la revista
Electronic Journal of Human Sexuality, la psiquiatra norteamericana Elaine Cook analizó las siete parejas que estuvieron casadas durante más de diez años con compañeros extras durante casi todo el tiempo que duró la relación.

La especialista observó que la mayoría ellas mencionaron al amor o a la conexión como una razón para continuar juntos, lo cual contrasta con los monógamos, quienes señalaron factores externos -religión o familia- como motivo principal para seguir juntos.

Entonces, más allá de que esta opción todavía es minoritaria, ya se convirtió en una atractiva alternativa de la monogamia. Si es bueno o malo para la sociedad, aún no se sabe.

¿Honestidad brutal? Puede que sí. Lo cierto es que hasta hoy, no muchos se animarían a practicarla.


¿Te animás?

miércoles, 21 de enero de 2009

Lo dice bien clarito


Alma y Mike sobre estar enamorado:
Alma
-¿Estás enamorado de mí?

Mike
-¿Eh?
¿Cómo puedo saber eso?

Alma
-Sabes que estás enamorado de una persona cuando le hablas durante, como mínimo, veinte minutos por día en tu cabeza.

("Be Kind Rewind" - Michel Gondry)


viernes, 16 de enero de 2009

Sólo por hoy

Tradicionalmente, la mujer se vio expuesta a ciertos cánones machistas en donde el sexo casual era sólo "cosa de hombres". Hoy, existe un cambio de mentalidad que hace que cada vez sean más las que se animan. ¿Te animás?

Más allá de que a muchas no les interesa tener sexo por el sólo hecho de disfrutar de un momento, descargar energías o tener ganas de hacerlo y ya, hoy en día, las mujeres ya no son juzgadas si deciden consumarlo libremente. Ni por ellas mismas, ni por los demás.


Hasta hace algunos años, la mujer no era bien considerada por la sociedad si asumía públicamente su placer en el sexo más allá del encuadre formal. En cambio, en estos tiempos, además de reivindicar su placer sexual, las féminas eligen cómo y cuándo querer hacerlo, lo cual además, no siempre tiene por qué significar un compromiso posterior. "Antes me daba culpa el tener relaciones con alguien y no verlo más", confiesa Ana Paula, de 33 años. "Después de algunos fracasos y noviazgos largos, aprendí a dejarme llevar, divertirme y decidir si quiero o no estar con esa persona más allá de un encuentro sexual.

Creo que también se puede disfrutar del momento, más allá de lo que pasará o no después", aclara.
Es que compartir una noche de cama con alguien -aunque sea esporádico- para muchos está relacionado a una unión sentimental. Ciertas veces, las parejas se conocen, se gustan y tienen sexo como parte de un compromiso sentimental, que puede llegar a ser rechazado por uno de los dos protagonistas. Es ahí cuando, por lo general, empiezan los problemas de fluidez comunicativa entre ellos. ¿Por qué?

Porque aún hoy, mientras que algunos asumen que un encuentro sexual significa un paso importante hacia una unión de pareja, otros, en cambio, lo viven como algo natural de dos que se gustan. Ni más, ni menos. Si estos encuentros generan más encuentros y el sentimiento se va afianzando por parte de ambos, bienvenido sea. Pero si ocurre, que uno de ellos siente que por haber tenido sexo, la relación debe continuar sí o sí, mientras que el otro no pretende más que eso o maneja diferentes tiempos; todo puede confundirse dando lugar a la famosa huida de uno de los protagonistas o el juego del gato y el ratón.

Lo increíble es que caducó la teoría de que el gato es la mujer, mientras que el ratón escurridizo se encarna en la figura masculina. También son ellas las que deciden y pueden disfrutar del sexo y huir del compromiso sin que eso implique decepcionar al otro. Pero para ello, es importante que haya sinceridad; llegar a un acuerdo sobre lo que ambos quieren y esperan del otro para que nadie salga dañado.


Claro que también es posible "pisar el palito" y enamorarse cuando menos se lo espere. Es allí, cuando se dará lugar a otra fase, la decisión de pasar a un compromiso real, más allá del sexo. Será cuestión de tiempos individuales, y conocimiento mutuo. Sin presiones de ningún tipo.


¿Necesitás un grado mínimo de compromiso para tener sexo? ¿Si alguien te dice que no quiere una relación seria, tratás de convencerlo/a sutilmente para que cambie su parecer? o ¿Te alejás inmediatamente por miedo a sufrir?



martes, 13 de enero de 2009

Historia de mujeres infieles

A findel de año pasado salió la antología "Historias de mujeres infieles" a cargo de Santiago Llach y Natalia Moret, bajo el sello Emecé, en la que tengo un texto que se llama "Cuestión de fe", que intenta ser un catálogo sobre mujeres infieles y empieza así:

"Según el horóscopo, sólo hay doce tipos de personas. Todos los gritones irascibles, por ejemplo, son de Aries; las personas tranquilas e inseguras, en cambio, son de Libra. Los que hablan mucho de sí mismos, se miran al espejo a cada rato y hacen ostentaciones banales son de Leo, y los que además de ostentar son vengativos nacieron en la casa de Escorpio. Pero además de este catálogo de personalidades, la astrología propone también doce destinos: doce panoramas laborales, doce estados de salud, doce situaciones de pareja y doce sorpresas para el fin de semana. Cuando una mujer se sienta a leer el horóscopo, puede saber, por ejemplo, que los de Aries van a engordar hasta el lunes que viene mientras que los de Capricornio permanecerán inapetentes.

Si esto es cierto, si el mundo no es más que la repetición de los mismos patrones de gente, las personas únicas, entonces, no existen. Las mujeres inolvidables serían un invento de las canciones de amor y cada uno de nosotros se encuadraría en la repetición de estereotipos tan cerrados como los signos del zodíaco.

Sin embargo, aún desestimando los astros, podemos llegar, por otro camino, a la misma conclusión. Si nos tomáramos el trabajo de examinar a todas las personas que conocimos en la vida, desde nuestros abuelos hasta nuestros primeros compañeros de juego, descubriríamos que toda la variedad del género humano se repite como una monótona guirnalda de muñequitos de papel: que un amigo del barrio es igual al inventor de la ensalada César, a un jugador de fútbol brasilero, y a un actor de reparto en una serie de televisión. Y que no son parecidos porque tengan la misma nariz, sino porque comparten el mismo mapa de obsesiones y una infancia en común. A lo sumo los alejan algunos sueños anecdóticos o un par de ideas. En lo demás, son un mismo animalito compelido a las mismas rutinas.

Pero esta similitud es, para algunos, inaceptable y dolorosa. Porque cuando alguien realiza una acción extraordinaria piensa que es único. Que sólo él es capaz de amar de esa manera tan intensa, o contraer la peor enfermedad de todas. Las mujeres infieles, por ejemplo, se sienten únicas al realizar su infidelidad, penosamente únicas o jubilosamente únicas o culposamente únicas. Pero en realidad, como todo lo que existe en el universo, también pueden ser catalogadas; quizás no sólo mediante arquetipos, sino también a partir de ejemplos que los ilustren...."

Cecilia Pavón (Teoría posmarxista de la infelicidad), Magalí Etchebarne (Furia contra la máquina), Sara Gallardo (Un secreto, Némesis y Palermo), Romina Paula (Si llegás a faltar un verano), Amalia Jamilis (Los veranos falsos), Rosario Beltrán Núñez (El regalo de Caraí), Mónica Müller (Observaciones científicas sobre cuatro modelos de infidelidad en la hembra humana), Adriana Battu (Cero culpa), Florencia Monfort (French 2208), Silvina Bullrich (El tercero en discordia), Ana María Shua (La caída), Hebe Uhart (¿Cuándo vuelvo?), Carolina Aguirre (Cuestión de fe), Silvina Ocampo (La casa de azúcar)

Articulo publicado en http://bestiaria.blogspot.com/

lunes, 5 de enero de 2009

Confesión de almohada














Quisiera compartir mis lágrimas contigo
sentarme una vez más a conversar
aunque crea que mis palabras se las llevará el viento
aunque crea que nunca vas a cambiar.

Quisiera que hablásemos de lo que quisimos
de ese hombre perfecto, de esa mujer ideal
y recordemos por qué fue diferente lo que vivimos
que no te quede ni una mentira, que te cuente por fin mi verdad.

Quisiera que dejásemos por un instante nuestros egos
y esta competencia de quién hiere más...

Quisiera decirte que con todo, te quiero
para mi bien o para mi mal
acariciarte tiernamente el cabello
y con tus ojos volver a jugar.

Quisiera, muchas cosas quisiera
recostada en esta almohada que mis sueños ha de soportar
para que en mi pecho duela menos
y mi mente no se acuerde que te he de olvidar.

Fuente http://confesionesdetrasdeunvelo.blogspot.com/


lunes, 29 de diciembre de 2008

Cábalas y tradiciones para esperar el Año Nuevo

Dicen que a los 10 años el ser humano comienza a evidenciar un pensamiento cabalístico...

Hay cábalas para todos los gustos y, aunque muchos digan que es una tontería, llegadas las 12, más de alguien come 12 uvas o se pone a subir y bajar escaleras .


Te cuento algunas cábalas divertidas para que elijas la tuya !



- Usar ropa interior amarilla la noche de fin de año, para asegurar
felicidad y buenos momentos. Mejor usarla por el revés y cambiarla al derecho después de medianoche.

- Si se sale a la calle, tratar que la primera persona que se vea sea joven,
ya que mientras menor sea, mayor será la felicidad.

- Repetir en voz alta o mentalmente la frase "Voy a ser feliz este año" junto a los doce campanadas.

- Encender velas de colores: las azules traen la paz; las amarillas,
abundancia; las rojas, pasión; las verdes, salud; las blancas, claridad, y las naranjas, inteligencia.

-Lavarse las manos con champaña y azúcar: para tener dinero. A las 12 de la
noche, se meten las manos a una fuente con azúcar. Luego se lavan con champaña.

-Quemar al muñeco "viejo": para desprenderse de las cosas malas del año que termina. Es necesario hacer un muñeco con la ropa vieja. Si se quiere, se le puede poner en el bolsillo una lista con todas las cosas malas del año que quieren eliminarse. A medianoche se lo prende fuego.

- Poner un anillo de oro en la copa de champaña con la que se hará el
brindis: te asegurarás que no falte el dinero (ojo con tragártelo!).

- Sentarse y volverse a parar con cada una de las doce campanadas: trae
matrimonio. - Recibir el año nuevo con dinero dentro de los zapatos: trae prosperidad económica.

- Para tener mucha ropa nueva: la noche del 31 debes usar la ropa interior al revés.

- La tradición de las 12 uvas: en el sitio que ocupa cada comensal se coloca previamente un pequeño frutero con 12 uvas y, de acuerdo con el ritual, se debe comer una uva por cada una de las 12 campanadas del reloj. Idealmente seis verdes y seis moradas. De esta forma, los anhelos y aspiraciones se hacen realidad...

Como sea, la idea es que disfrutemos la fiesta de un nuevo ciclo que comienza.

¿Y vos tenés tu cábala para darle la bienvenida al 2009?


domingo, 21 de diciembre de 2008

Deseo

















"El deseo nos saca de nosotros mismos, nos desubica, nos dispara y proyecta, nos vuelve excesivos, hace que vivamos en la improvisación, el desorden y el capricho, máximas expresiones de la libertad llevada al paroxismo. El deseo reivindica la vida, el placer, la autorrealización, la libertad.

Unos planifican su vida, mientras que otros la viven al ritmo que les marca el deseo. El deseo de vivir y de hacerlo a su manera. Por eso sus autobiografías son más descriptivas que explicativas, pues sus vidas no tanto se deben a los resultados u objetivos cumplidos, sino al sentido inherente al mismo proceso de vivir. Y este proceso, de uno u otro modo, lo establece siempre el deseo.

Bien entendido que el deseo no es una voz oscura, confusa y estúpida, sino que - en una persona madura - es luminosa, clara e inteligente. Las emociones están en la base de los deseos y de la inteligencia se dice que es emocional. Visto de este modo, el deseo se convierte en el portavoz de uno mismo".

Eduard Punset,
"El alma está en el cerebro"


Te
deseo que termines el año brindando por los buenos momentos y por todos los que vas a encarar.

Y que en esta navidad no dejes de pedir ese "especial, único y secreto" deseo que aún no llegó. ¿Tenés el tuyo, no?

¡FELICIDADES!


miércoles, 17 de diciembre de 2008

Verbos mayores


Según Freud hay dos verbos problemáticos en la vida:

"amar" y "trabajar".

¿Hay algún verbo que te quite el sueño?


jueves, 11 de diciembre de 2008

No sé, me importa un pito















No se me importa un pito que las mujeres
tengan los senos como magnolias o como pasas de higo;
un cutis de durazno o de papel de lija.
Le doy una importancia igual a cero,
al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco
o con un aliento insecticida.
Soy perfectamente capaz de sorportarles
una nariz que sacaría el primer premio
en una exposición de zanahorias;
¡pero eso sí! -y en esto soy irreductible- no les perdono,
bajo ningún pretexto, que no sepan volar.
Si no saben volar ¡pierden el tiempo las que pretendan seducirme!
Ésta fue -y no otra- la razón de que me enamorase,
tan locamente, de María Luisa.
¿Qué me importaban sus labios por entregas y sus encelos sulfurosos?
¿Qué me importaban sus extremidades de palmípedo
y sus miradas de pronóstico reservado?
¡María Luisa era una verdadera pluma!
Desde el amanecer volaba del dormitorio a la cocina,
volaba del comedor a la despensa.
Volando me preparaba el baño, la camisa.
Volando realizaba sus compras, sus quehaceres...
¡Con qué impaciencia yo esperaba que volviese, volando,
de algún paseo por los alrededores!
Allí lejos, perdido entre las nubes, un puntito rosado.
"¡María Luisa! ¡María Luisa!"... y a los pocos segundos,
ya me abrazaba con sus piernas de pluma,
para llevarme, volando, a cualquier parte.
Durante kilómetros de silencio planeábamos una caricia
que nos aproximaba al paraíso;
durante horas enteras nos anidábamos en una nube,
como dos ángeles, y de repente,
en tirabuzón, en hoja muerta,
el aterrizaje forzoso de un espasmo.
¡Qué delicia la de tener una mujer tan ligera...,
aunque nos haga ver, de vez en cuando, las estrellas!
¡Que voluptuosidad la de pasarse los días entre las nubes...
la de pasarse las noches de un solo vuelo!
Después de conocer una mujer etérea,
¿puede brindarnos alguna clase de atractivos una mujer terrestre?
¿Verdad que no hay diferencia sustancial
entre vivir con una vaca o con una mujer
que tenga las nalgas a setenta y ocho centímetros del suelo?
Yo, por lo menos, soy incapaz de comprender
la seducción de una mujer pedestre,
y por más empeño que ponga en concebirlo,
no me es posible ni tan siquiera imaginar
que pueda hacerse el amor más que volando.


Oliverio Girondo.-

¿Será que todos sienten lo mismo, y no nos enteramos? ¿O es sólo un deseo femenino de que sea cierto?

martes, 9 de diciembre de 2008

Infidelidad sin sexo, ¿es adulterio?


Según el diccionario, no lo es. Aunque hay quienes sienten el engaño con mucho menos que eso. ¿Será hora de redefinir el significado de la palabra?

La Real Academia define al adulterio como el "ayuntamiento carnal voluntario entre una persona casada y otra de distinto sexo que no sea su cónyuge".

Pasando por alto las palabras "casada" y "distinto sexo", que no es el tema que hoy ocupará estas líneas, detengámonos en "ayuntamiento". Si tenemos en cuenta este último vocablo, el engaño se produciría solamente si existiese el coito.

Sin embargo, muchos ven como traición cosas que a simple vista podrían parecer inofensivas. Ejemplo: que tu pareja se sienta visualmente atraído/a por algún transeúnte que camine en posición opuesta a la nuestra. Puede que sea exagerado sí, pero los celos, poco saben de eso.

Otros, consideran que besarse con alguien ajeno a la relación poco tiene que ver con meter cuernos. Para este sector, también quedan excluidos de la terminología adúltera el sexo virtual que no calificaría como infidelidad.

¿Será así o ya es hora de redefinir la palabra adulterio?

Hace algunas semanas una amiga en una fiesta contó abiertamente que desde hacía algún tiempo, cuando salía sin su novio, solía besarse con otros. "Obviamente que no lo considero un engaño, es un juego, y se que tengo un límite. Justamente es ese: el beso y algún que otro abrazo", comentó divertida.

Eso mismo abrió un mini debate entre quienes la escuchábamos atentamente y el grupo se dividió en dos: las que estaban de acuerdo con ella y las que antagónicamente, pensaban que sí era un tipo de engaño al igual que la infidelidad mental.

¿Infidelidad mental? ¿Qué es eso? Así es, hay personas que se sienten traicionadas por el sólo hecho de saber o imaginar que sus amores desean o piensan en otros.

Si bien estamos en una era en donde las parejas se animan a tener fantasías eróticas que incluyen a un tercero, muchos se sienten furiosos y frustrados, al saber que se los deja afuera hasta de un pensamiento.

Todo dependerá del nivel de celos e inseguridades de cada uno. Las personas muy posesivas consideran que cualquier relación que involucre intimidad –no solo física- de su amado/a con otras personas es traición.

La sexóloga Amy Levine, opina que "tanto hombres como mujeres pueden sostener affaires

Seguramente si se carece de una buena comunicación de a dos, se buscará en otros lo que escasea en casa. Claro que siempre está la opción de hablar de lo que sucede, o bien tomar distancia y convertirse en seres libres que puedan vivir abiertamente sus necesidades emocionales y/o platónicas con terceros, y así evitar el engaño.

Pero hay una palabra que es la más importante: "honestidad". Y cualquier relación amorosa a espaldas de una pareja, involucre o no actividad sexual, es infidelidad.
Generalmente existe una necesidad de conectarse con otro desde lo emocional, llegando esto a ser algunas veces más importante que tener sexo. Es por eso que pocos lo califican de infidelidad".

¿Creés que el engaño mental existe? ¿Si te enteraras que tu pareja sólo besó a otro/a, la
perdonarías?


jueves, 4 de diciembre de 2008

Peor para el sol (J. Sabina)

















¿Qué adelantas sabiendo mi nombre?,

cada noche tengo uno distinto,

y siguiendo la voz del instinto me lanzo a buscar...

Imagino, preciosa, que un hombre.

Algo más, un amante discreto
que se atreva a
perderme el respeto
¿no quieres probar?

Vivo justo detrás de la esquina

no me acuerdo si tengo marido

si me quitas con arte el vestido
te invito a champan.

Le solté al barman mil de propina

apuré la cerveza de un sorbo

acertó el que el templo del morbo
le puso a este bar.

Peor para el sol
que se mete a las siete
en
la cuna del mar a roncar,

mientras un servidor
le levanta la falda a la luna.


Al llegar al portal nos buscamos
como dos estudiantes en celo,
un piso antes del séptimo cielo se abrió el ascensor.

Nos sirvió para el último gramo

el cristal de su foto de boda

no faltó ni el desfile de moda de ropa interior.

En mi casa no hay nada prohibido
pero no vayas a enamorarte
con el alba tendrás que marcharte
para no volver.

Olvidando que me has conocido,
que una vez estuviste en mi cama,
hay caprichos de amor que una dama no debe tener.

Es mejor, le pedí, que te calles,
no me gusta invertir en quimeras,
me han traído hasta aquí tus caderas no tu corazón.

Y después, para qué más detalles,

ya sabéis, copas, risas, excesos
como van a caber tantos besos
en una canción.

Volví al bar a la noche siguiente
a brindar con su silla vacía,
me pedí una cerveza bien fría
y entonces no se...
...si soñé o era suya la ardiente voz
que me iba diciendo al oído,

me moría de ganas, querido,
de verte otra vez.

martes, 2 de diciembre de 2008

Esa tontería llamada amor

CALOR


Uno de los más bellos relatos que conozco se titula La casa de las bellas durmientesy fue escrito por el japonés Yasunari Kawabata.
En él se nos habla de una casa secreta, suerte de monasterio sexual o claustro de la fantasía, donde ancianos clientes van a pasar la noche con jóvenes narcotizadas. Estos hombres en decadencia no acuden a la casa en busca de sexo, sino para caldearse con la cercanía de esos bellos cuerpos desvanecidos… El sueño profundo y artificial en el que están sumidas sus compañeros de lecho, garantiza la discreción y pone a salvo a los clientes del ridículo que sentirían, tal vez, al sentirse observados por ellas en sus infructuosos escarceos. Ellos juegan un rato con esos apacibles contornos femeninos y luego se duermen, apoyados por somníferos que forman parte, también, de los servicios de la casa…


Un viejo proverbio dice que una persona te ama no cuando quiere acostarse contigo, sino cuando quiere dormir contigo.


Como dice Eguchi, el protagonista de “La casa de las bellas durmientes“, en determinados momentos todo el amor se puede trasmitir con calor y contacto físico. No es necesario nada mas…


El experimento más famoso acerca de la necesidad que tenemos de calor y contacto físico lo realizó Harry Harlow en la Universidad de Wisconsin, en los años cincuenta.
Él sabia que mucha gente opina que el apego que sienten los bebes por su madre se suele explicar por el hecho de que esta satisface su necesidad de alimento. Pero Harlow opinaba que la razón principal era otra. Así que ideo un ingenioso experimento confeccionando dos madres sustitutivas para bebes monos. Una de ellas, “la madre de trapo”, resultaba suave al tacto e irradiaba calor. La otra madre era similar en todo (por ejemplo, ambas tenían mamas), pero estaba hecha de malla de alambre y no producía el gusto por el contacto.
En sus investigaciones, Harlow descubrió que la inmensa mayoría de los monos preferían a la mama de trapo. Como promedio, pasaban dieciocho horas al día abrazándose a ella.


Pero la verdadera sorpresa consistía en que los resultados fueron casi iguales para el grupo que solo podía conseguir leche de la madre de alambre: también ellos pasaban la mayor parte del día pegados a la madre de trapo.


Los bebes monos no aman por estar hambrientos sino que, mas bien, están hambrientos de amor.


Se cuenta en la Biblia la historia del anciano rey desfalleciente a quien, para devolverlo a la vida, hacían dormir con una muchacha núbil… Y se cuenta así: “Era ya viejo el rey David, entrado en años, y por mas que le cubrían de ropas no podía entrar en calor. Dijéronle entonces sus servidores: “que busquen para mi señor , el rey, una joven virgen que le cuide y le sirva; durmiendo en su seno, el rey, mi señor, entrara en calor”. Buscaron por toda la tierra de Isrel una joven hermosa, y hallaron a Abisaq, sunamita, y la trajeron el rey. Era esta joven muy hermosa, y cuidaba al rey y le servía, pero el rey no la conoció“.

Lo dicho: que a partir de determinada edad volvemos a ser como niños y buscamos, sobre todo, el calor y el contacto físico.
O quizás nunca dejamos de ser niños y buscar eso. Pero disimulamos.


domingo, 30 de noviembre de 2008

La manzana prohibida

(de Tomás Juárez Beltrán)

Hacía tiempo que el viejito recorría junto a su mujer las góndolas del supermercado.

“Cuándo terminará con estas malditas compras” pensó aburrido mientras empujaba el carrito hacia el sector de verduras.

En el lugar, desbordando los cajones, las inmensas manzanas de Río Negro contrastaban con el monótono verde de otras estanterías.

Disfrutando su colorido, las observó detenidamente: eran tentadoras como ninguna otra fruta. Por el tamaño parecían dulces; sin embargo, por la apariencia de su textura, las imaginó ácidas. En realidad, nunca lo sabría sin probarlas. “Igual que las mujeres”, pensó. “Algunas son lindas por fuera y desabridas por dentro. Otras, todo lo contrario”, sonrió pícaramente.

Sin reparar en los carteles, se acercó a la estantería y tomó una de ellas. Tenía color rojo intenso y forma absolutamente femenina. Abstraído por su belleza, la frotó contra la solapa del cárdigan para sacarle brillo y curiosamente, como si fuera un espejo, la manzana reflejó todo el entorno. Era tal la nitidez con que veía, que hasta logró observar los números que marcaba la balanza: tres kilos de papas, dos de cebollas, medio de pepinos y unas hermosas piernas asomando por debajo de la caja registradora.

Haciéndose el distraído caminó de espaldas hacia el mostrador y utilizando la manzana como si fuera un retrovisor, observó nuevamente a la cajera: realmente hermosa. Su porte era exuberante y el delantal le apretaba el cuerpo desbordando sus formas.

Sumido en el erotismo de su fantasía, no pudo evitar mirarle descaradamente los pechos. Y cuando su imaginación ya traspasaba los límites del atrevimiento, con severidad fue reprendido desde el mostrador:

-¡No toque lo que no va a llevar, amigo!

Por un instante quedó paralizado y rápidamente bajó la manzana intentando disimular su actitud.

-¡La fruta no se toca! ¿No sabe leer, usted? -volvió a decirle el encargado mientras le señalaba los carteles indicadores.

Avergonzado, caminó hacia la estantería y repuso la fruta donde la había tomado. Cuando intentaba recuperar su aplomo y el carrito con las compras, inesperadamente lo tomaron del brazo para indicarle: 

-¡Vamos querido! Aquí las cosas son tan caras que no vale la pena ni mirarlas.

viernes, 28 de noviembre de 2008

Te cuento uno. Me contás otro vos!?



Tengo otro blog en el que hablo de los "Hombres" pero todavia no lo hice tan público como éste.